Deseamos recomendar ser cautelosos respecto del peligro real de adoptar soluciones a medias, en las que las exigencias legítimas de algunos se vean reducidas en un intento por alcanzar alguna forma de acuerdo.
Cayetano aprendió pronto que un poder grande no se pierde a medias. Las mismas personas que antes lo cortejaban por su privanza le sacaban el cuerpo como a un leproso.
Un par de rulos asomaban bajo un pañuelo rosa que le cubría el pelo, y las pantuflas de boatiné iban a juego con unas medias color carne de media caña.
Bayardo San Román despertó a medias, vio las dos mujeres vestidas de negro inclemente que parecían los únicos seres vivos en el marasmo de las dos de la tarde, y preguntó quién era la joven.